“La rehabilitación de un edificio influye positivamente en el estado de ánimo de sus propietarios”

Marcos Rodríguez Hendley es Arquitecto Técnico y ejerce como Jefe de Obra en Grupo BDI, empresa en la que trabaja desde hace más de 8 años. Con él inauguramos esta sección de entrevistas en nuestro blog, un apartado en el que pretendemos reflejar la importante labor que nuestros profesionales realizan diariamente y aprender un poco de los inmensos conocimientos que día a día ponen en práctica.
– ¿Qué labor desempeñas en Grupo BDI?
– Gestiono globalmente la ejecución de las obras de rehabilitación de edificios. Empezando por la relación con los propietarios, los administradores de fincas, con la dirección facultativa de las obras (arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros, etcétera) y, sobre todo, la coordinación del equipo humano que realiza físicamente la obra. Dentro de este grupo tenemos a los operarios de diferentes categorías, proveedores de materiales, proveedores de medios auxiliares, etcétera. Es una labor compleja en la cual me siento como un director de orquesta de un gran enjambre humano.
– ¿Cómo ha cambiado tu profesión en todos estos años que llevas ejerciéndola?
– Los cambios en esta profesión son constantes en el día a día. Lo que fundamentalmente cambia como consecuencia directa de la búsqueda continua de la mejora son los aspectos técnicos y la seguridad de los trabajadores y el entorno. El pilar básico de esta evolución es el aprendizaje que realizamos de los errores que por desgracia podemos llegar a cometer.
– ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
– Lo mejor de este trabajo es que no hay una obra igual. Todos los días hay nuevos retos por superar y problemas por solucionar. Durante todos los años que he estado ejerciendo esta profesión puedo decir que no recuerdo un día en el que me haya aburrido. Otra de las cosas agradecidas es compartir experiencias con mis compañeros, a quienes les debo todo para que las obras salgan como el cliente más exigente nos pide. A ellos les debo un agradecimiento infinito por su colaboración y su paciencia.
– ¿Qué obra recuerda con más cariño por su significado, especial complejidad o belleza?
– Una de las obras de las que he quedado más satisfecho ha sido la rehabilitación de la fachada del edificio de oficinas situado en la calle Gerona nº19 de Alicante. Es un edificio emblemático por su configuración y por ser obra de un arquitecto referente en la ciudad de Alicante, Juan Guardiola Gaya. La complejidad de ejecución de las soluciones adoptadas y el resultado final hace que me sienta muy orgulloso cada vez que paso por esa calle y veo la fachada terminada. Otra obra en la que se hizo un trabajo complicadísimo debido al lamentable estado de la estructura fue en el edificio Las Olas, situado en la Avenida de la Condomina nº68 de Alicante. El resultado final fue notorio, tanto a nivel de fachada como de urbanización. Algo que se ha visto reflejado en una importante revalorización de las viviendas. Por último, una obra que recuerdo con cariño es la realizada en el edificio Mediterráneo II (Avenida Oviedo 12, Playa de San Juan). No tanto por la obra realizada, que fue muy interesante, sino por el trato y el cariño recibido por parte de los propietarios, la dirección facultativa y la administradora de fincas.
– Debe de ser muy gratificante el trato con la gente y percibir cómo valoran vuestra ayuda en que vivan en entornos más seguros y revalorizados. ¿Es así?
– ¡Sin duda! Es muy especial ver como después de una rehabilitación, los edificios, los espacios, las fachadas vuelven a revivir. Se nota como ese cambio influye positivamente en el estado de ánimo de los propietarios. Además de poder disfrutar de un espacio remodelado, esa vivienda se revaloriza por el cambio efectuado, incidiendo positivamente en la economía de los propietarios. También es cierto que tras las molestias generadas por las obras se valoran mucho más los resultados obtenidos.
– ¿Se podría decir entonces que rehabilitar un edificio es, de alguna manera, repartir felicidad?
– [Risas] ¡Sí, en cierta forma se podría decir que así es!
– ¿Cuál es la diferencia entre construir y rehabilitar?
– Es muy grande. Construir es crear algo nuevo, partir de una hoja en blanco y llenar un espacio vacío con un elemento multifuncional. Rehabilitar es, basándose en lo existente, hacerlo más funcional y aportar medios para mejorar los acabados. La gratificación final es mayor en el caso de una rehabilitación ya que partimos de un edificio enfermo, apagado e incómodo para dotarlo de una nueva juventud, de nuevas prestaciones y muy del agrado de los propietarios.
– En los canales de Grupo BDI en las redes sociales, como Twitter y Facebook, compartís continuamente fotos de las obras. Algunas de ellas con vistas privilegiadas y de gran belleza. ¡Seguro que es un placer trabajar así!
– El hecho de subir a un andamio nos hace ver la ciudad de otra manera, es un nuevo punto de vista. Estamos mal acostumbrados a pasear por las calles con las cabezas gachas y solemos olvidarnos de mirar hacia arriba. Hay cientos de detalles cotidianos y elemento arquitectónicos de gran belleza esperando que nos fijemos en ellos.
