Obras en la comunidad de vecinos: cómo planificarlas

Obras en una comunidad de vecinos ejecutadas por Grupo BDI.
La planificación de obras en una comunidad de vecinos puede ser una tarea complicada si los propietarios no cumplen con una serie de pasos previos antes de llevarla a cabo. Su larga experiencia en este ámbito permite a Grupo BDI realizar una serie de recomendaciones que serán de gran utilidad a la hora de gestionar y coordinar la pluralidad de voces que confluyen en una finca.
El primer paso debe ser contar con la opinión de un técnico competente para conocer con exactitud las patologías que pueden afectar al edificio. Es muy habitual que los vecinos se pongan en contacto con una empresa sin todavía haber contratado a un técnico que haya determinado el alcance de las lesiones que pueda sufrir su finca. Por este motivo lo recomendable es contratar a un arquitecto para realizar un estudio a partir del cual realizar el proyecto de rehabilitación.
Con él, la empresa rehabilitadora ya tiene una base para en su primera visita cortejar las partidas en él reflejadas y poder minimizar así la aparición de cualquier imprevisto susceptible de darse durante la ejecución de la obra. En ella se procederá además a revisar las zonas que se destinarán al acopio de materiales, ubicación de contenedores de escombros o la viabilidad de instalar los andamios recogidos en el proyecto.
Otro punto importante y a menudo problemático del proceso es el momento de elegir la empresa que llevará a cabo los trabajos. Es interesante que la comunidad de propietarios pueda mantener una reunión con las dos o tres mejores ofertas y así poder conocer de primera mano otros aspectos de la empresa. En estos encuentros los técnicos pueden hacer una breve presentación de la misma, así como plantear posibles mejoras que se hayan detectado durante el estudio de la obra.
No se debe tampoco olvidar que cualquier obra requiere de una serie de permisos obligatorios que, de no ser gestionados, pueden repercutir en demoras, paralización de las obras e incluso en importantes sanciones. Entre ellas se encuentra la licencia municipal o el decreto de orden de ejecución (en el caso de que el Ayuntamiento haya obligado a la comunidad a subsanar deficiencias por peligrosidad), la de ocupación de vía pública para la instalación de andamios, contenedores o escombros; o gestión de la apertura de la obra como centro de trabajo para que esta sea legal, entre otras.
Sin embargo, la Administración no sólo obliga a cumplir con requisitos. En ocasiones también es la concesionaria de ayudas para la modernización o rehabilitación de edificios, liberando a sus vecinos de una pesada carga económica. Estos planes son habitualmente anunciados por los cauces oficiales y recogidos ampliamente tanto por la prensa especializada en el sector como la generalista.
Finalmente, es también importante que los propietarios se aseguren de que la cobertura de la póliza que obligatoriamente ha de presentar la empresa para la ejecución de los trabajos cubra todos los aspectos necesarios (alcance, exclusiones, franquicias mínimas, etc), así como que tenga en regla lo referente al seguro de accidentes marcado por convenio para todos sus trabajadores.
Grupo BDI no sólo cumple escrupulosamente con todos estos requisitos, sino que además pone al alcance de las comunidades todas las facilidades necesarias para cumplir de manera satisfactoria con su rehabilitación: desde asesoramiento técnico en la totalidad del proceso hasta la cesión de espacios en sus instalaciones para la convocatoria de reuniones o estudio de las presentaciones.
