Terremotos y daños en edificios

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Daños por terremoto en la fachada de un edificioLos terremotos y daños en edificios están directamente relacionados, siendo una de las causas por las que se pueden producir desperfectos en un inmueble o construcción. Si se trata de temblores de baja intensidad, lo más habitual es que se produzcan daños leves únicamente en tabiquerías y revestimientos, como grietas en paredes, enfoscados o falsos techos. Normalmente tienen componente estético y son de fácil solución. No obstante, tras un terremoto es recomendable una inspección de la estructura para verificar como se ha comportado ésta y si ha sufrido algún tipo de problema superior, ya que en ocasiones puede haber defectos de ejecución que pongan de manifiesto patologías estructurales.

Si por el contrario el sismo es de más intensidad, los daños pueden ser mayores, produciéndose caídas tabiquerías, petos de cubierta, falsos techos e incluso daños estructurales que revisten mayor complejidad e importancia.

Eso fue lo que ocurrió en el terremoto de Lorca, donde Grupo BDI intervino realizando multitud de reparaciones y viviendo en primera persona multitud de experiencias, tanto a nivel técnico como humano. Desde situaciones más amables donde únicamente se habían producido daños leves hasta otras más complejas, con familias desalojadas y desperfectos complejos que ponían en duda la viabilidad de la reparación y refuerzo de la finca.

Cabe recordar que en este caso se dieron dos circunstancias que amplificaron los daños: una profundidad del epicentro de tan solo 1 kilómetro de profundidad y un estrato del terreno con marcado carácter rocoso. Se dieron dos terremotos el mismo día separados por poco más de hora y media, uno de 4,5 y otro de 5,1.

Aunque de menos intensidad, no es extraño tener conocimiento con relativa asiduidad de terremotos en la provincia de Alicante. Efectivamente, es una de las zonas de riesgo en la Península según el Instituto Geográfico Nacional. El Arco Mediterráneo, desde Gibraltar hasta Valencia, son áreas donde habitualmente se producen numerosos sismos, aunque la mayoría de ellos de escasa entidad hacen que sean difíciles de sentir por la población.

No es fácil establecer una vinculación directa y precisa entre la magnitud del sismo, comúnmente medido en la escala Richter, con los daños producidos en las construcciones. Esto depende de múltiples factores, aunque podemos establecer principalmente los siguientes:

•    De la profundidad del hipocentro (el foco donde se inicia el desplazamiento de la falla).
•    De la distancia del epicentro (el punto en superficie donde se siente con mayor violencia el sismo).
•    Del tipo de terreno donde se produce el terremoto. Terrenos blandos amortiguan la propagación de las ondas sísmicas mientras que terrenos rocosos facilitan su propagación, acentuando los daños en la superficie.
•    De la diversa tipología de las construcciones (edad de la construcción, muros de mampostería, estructuras de hormigón armado, envergadura de la construcción y de su disposición frente al avance de la onda sísmica.)

Prevención y seguridad tras un terremoto

Hoy por hoy, no es posible prevenir con certeza el lugar y el momento en el que se producirá un terremoto. Sin embargo sí que podemos disponer de un protocolo de actuación de las autoridades que nos enseñe como actuar en el momento de sufrirlo y, sobre todo, como actuar tras el mismo.

Afortunadamente no es habitual que se produzcan frecuentemente terremotos en España que originen daños graves, por tanto es fácil que queden en el olvido protocolos de actuación. Por este motivo, en Grupo BDI creemos que se debería insistir en la divulgación de dichos protocolos que pueden salvar vidas llegado el caso.

En ocasiones, dependiendo de la magnitud del terremoto, los daños personales son inevitables, pero en otras ocasiones estos se pudieron evitar ya que se produjeron en la huida del edificio provocada por el pánico.

Una vez se ha producido un terremoto de gravedad, es fundamental no acceder al edificio hasta que no haya sido verificado por técnicos especialistas y comprobado si se han producido daños que pongan en peligro el acceso de los propietarios hasta que se proceda a la reparación de estructuras y pilares. Es habitual que tras un terremoto puedan tener lugar replicas, con el agravante de que en los primeros temblores ha podido quedar debilitada la estructura. Son datos a tener en cuenta.

Afortunadamente, la normativa sismorresistente se ha puesto al día con los años, hecho que se agradece tras vivir una experiencia como la de hace casi seis años en Lorca. Los edificios se reparan, pero lamentablemente las victimas quedan atrás.

Lo sucedido en Lorca el 11 de mayo de 2011 sirvió para que Grupo BDI optimizara muchos de sus procesos relacionados con la rehabilitación de edificios dañados por terremotos. Desde la gestión en la tramitación de los expedientes con el Consorcio de Compensación de Seguros, la rápida gestión de las intervenciones por orden de prioridad comenzando por las intervenciones de aseguramiento estructural, así como la puesta en práctica y perfeccionamiento de distintas técnicas de reparación y refuerzo. Cada caso fue distinto y todos tenían sus circunstancias propias.

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